Los espejos y las ventanas de cristal atrapan el polvo con facilidad, aunque los limpies a menudo. Es más, por mucho que los limpies y por mucho esfuerzo que pongas, el cristal nunca parece limpio del todo por las marcas y pelusas.

Por esto es que necesitas, aparte del esfuerzo, las herramientas adecuadas. Por ejemplo, es mejor utilizar un paño de microfibras que un trozo de papel de cocina porque éste dejará más marcas a su paso.

Es curioso, pero hasta las hojas de papel de periódico funcionan mejor que el papel de cocina. No te preocupes porque el cristal no absorberá la tinta.

Pasos de limpieza

  1. Reúne todos los materiales: agua (preferiblemente destilada), vinagre blanco, un bol grande o una botella de spray, paño de microfibra o trozos de periódico y un cepillo de dientes suave o bastoncillos de oído.
  2. Mezcla una parte de vinagre blanco con cuatro de agua para hacer tu propio limpiacristales casero.
  3. Moja tu paño en la mezcla y escúrrelo para quitarle el líquido sobrante. Si el cristal es demasiado grande o estás utilizando papel de periódico, mete el líquido en una botella de spray y aplícalo directamente al cristal.
  4. Frota la superficie en círculos para quitar todas las manchas. Luego, sigue con pases verticales y termina con pases horizontales para que el cristal esté limpio y reluciente.
  5. Limpia esquinas y bordes con el cepillo suave o el bastoncillo para oídos.
  6. Termina con un poco de periódico para darle un último abrillantado.

Para limpiar cristal muy sucio, empieza limpiándolo con un paño de microfibra empapado en solución limpiadora, ya sea casera o comprada. Termina puliendo el cristal con periódico.

Cuando utilices un producto comercial, intenta no usar productos que contengan amoníaco.

Recent Posts

Leave a Comment